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Contaminacion industrial

Carajás: minería y colonialismo

El Proyecto Carajás iniciado durante la dictadura militar cumple tres décadas y ha convertido a Brasil en potencia minera. Movimientos sociales e instituciones eclesiales y de derechos humanos evalúan los impactos cuando la empresa Vale, la segunda minera del mundo, se apresta a duplicar la producción de hierro en los próximos años.

“Es como un viaje en el tiempo”, explica Santiago Machado Aráoz, activista contra la mina de Andalgalá, en Catamarca, cuando se le pregunta sobre la realidad en Piquiá, barrio industrial de Açailandia contaminado por las siderurgias que procesan arrabio a partir del mineral de hierro de Carajás. “Calles empedradas, casas sencillas de madera, el paso ruidoso del tren y el polvo de hierro permanente, forman un paisaje gris de día y de humo rojizo de noche, porque trabajan las 24 horas”.

Santiago fue uno de los centenares de participantes del “Seminario Internacional Carajás 30 Años”, organizado en São Luis, la capital de Maranhão, el estado más pobre de Brasil, por una alianza entre el Movimiento Sin Tierra (MST), la Red Justiça Nos Trilhos (Justicia en las Vías) iniciativa de los Misioneros Combonianos, el Foro Carajás, Cáritas y el Grupo de Estudios de Desarrollo, Modernidad y Medio Ambiente de la Universidad Federal de Maranhão.

El Seminario se realizó entre el 5 y el 9 de mayo con la participación de unas mil personas de varios estados de Brasil y de una decena de países donde hay actividades mineras. Destacaron las ponencias de representantes de organizaciones contra la minería de Argentina, Chile, Perú, México y Colombia, así como activistas de Canadá y Alemania. Se presentó el film del cineasta maranhense Murilo Santos, “La pelea del pueblo contra el dragón de hierro”.

Las críticas al Proyecto Gran Carajás, iniciado en 1982 por la dictadura militar, están focalizadas en la contaminación de las acerías de Piquiá y los daños que provoca el tren que atraviesa más de cien poblados, considerado el mayor emprendimiento ferroviario minero del mundo. A diferencia de lo que sucede ante otros emprendimientos mineros, los daños sociales son destacados por encima incluso de los ambientales, aún tratándose de la selva amazónica, ecosistema sensible y frágil.

Destacó la presencia de afectados por la Vale, campesinos, indígenas y habitantes de pueblos contaminados como Piquiá y Açailandia. La semana culminó con una manifestación desde la universidad hasta el palacio de gobierno en el centro histórico, donde se escucharon fuertes críticas a la gobernadora Roseane Sarney, integrante de una oligarquía local que dispone del estado desde hace muchas décadas.

Rotunda contradicción en La Reunión General Anual de Antofagasta Minerals en Londres.

Un nuevo frente de problemas se abre para los Luksic, dueños de Minera Los Pelambres, que habían mantenido hasta ahora acotadas al ámbito local, sus actividades relacionadas con el tranque El Mauro, el daño ambiental, el daño al patrimonio arqueológico, el peligro sísmico, la contaminación del agua y el peligro en que viven las 2.000 personas que habitan en Caimanes y otras 15 mil que viven en Los Vilos.

Algún día tendrán que responder civil y penalmente por sus múltiples violaciones a la ley y por el daño que le han causado a los pobladores locales.

Por ahora Jean Paul Luksic, tuvo que responder en persona las preguntas que le formularon los miembros de London Mining Network (LMN) y algunos de los accionistas durante la reunión anual de Antofagasta PLC, que tiene su sede en Londres. Así quedaron en evidencia las múltiples irregularidades no solo a las normas chilenas sino a las normas que deben cumplir las empresas que cotizan en la Bolsa de Londres y los riesgos que corren los accionistas de esta empresa.

Los Laureles, Picachos, Hassar's, basureros sin rienda

Fecha de publicación: 
Martes, 18 Junio, 2013
Por: 
Un Salto de Vida

En El Salto, pueblo del occidental estado de Jalisco de este país México, transita un Río al que muy allá sus pobladores originarios lo llamaban “El Chignahuapan”, palabra Nahua que significa "potencia de nueve ríos", platican los antiguos que cuando venían los conquistadores hacia estas tierras empezaron a oír lejos un estruendo, al irse acercando al Río abriéndose paso entre la tupida vegetación, se encontraron con una cascada espectacular, quedaron maravillados. Al ver ese espectáculo natural tan colosal y en honor a su santo Santiago lo bautizaron como El Río Grande de Santiago.

Esta caída fue conocida en tiempos modernos como El Salto de Juanacatlán, con sus más de 20 metros de altura por 167 metros de ancho y por su caudal se consideraba la más grande del país y la número siete del mundo. El cauce del Río después de la caída de agua, corría agitado, recio, rugía, se va encajonando, si Uno lo empieza a mirar de arriba, comienza a embarrancarse, al llegar a las tierras de un pueblo milenario llamado Tololotlán se asilencia, hace un remanse, ahí se juntan las fronteras de El Salto, Juanacatlán y Tonalá. Ahí pegado a "Tololo" pero en la parte de arriba en lo parejo, en el llano, estaba el Rancho “Los Laureles”.

EL MURO

Por: 
Enrique Enciso Rivera

Han puesto un muro en el  ingreso de la vieja planta hidroeléctrica.

HidroelectricaHidroelectrica
Ahi en La Cascada El Salto de Juanacatlan se construyo una planta generadora de electricidad para aprovechar su fuerza por alla en 1894. Fue la primera por su tamaño en Latinoamerica y la segunda en el mundo. Trajo una bonanza aturdidora, que escondio el lucro empresarial y gubernamental de un bien colectivo en la bruma de la brisa del  salto del agua, 27 mts. de altura, 167 mts. de ancho. La caida hoy es el epicentro de la contaminación, muestra viva de una guerra ambiental encubierta contra los pueblos del rio. Cuando se ve su amplitud conmueve hasta el llanto.

 

 ¿Se habrá puesto el muro para proteger a los débiles de su libertad a no ser contaminados? ¿de su libertad a no ser envenenados? La planta de luz, como le decimos a perdido su batalla contra el moho y la rapiña. ¿Se bardeo para evitar el vandalismo?. Propiciado por las mismas autoridades encargadas de cuidarla. Y/o será para instituir su desaparición, a escondidas de las miradas?. ¿Se trata que muera en privado?. ¿Que tenga una muerte sin identidad?. ¿Se pondría para asilenciar un secreto?.

¿Alguien estará organizando el olvido de su muerte?. Porque una muerte indeterminada, invisible y anónima confirma la inexistencia del asunto. ¿Se habrán iniciado los trabajos para hacer un museo?. Tal como lo dijo el arrogante Secretario del Medio Ambiente. ¿Sera parte de los trabajos de limpieza de la Cuenca del Ahogado?. Que habrán de pagar los ciudadanos por los delitos de las corporaciones, léase empresas y gobiernos.

México, Guadalajara: Lo que fue un río vivo ahora asfixia a más de 160 mil personas

Por: 
Agrupación Un Salto de Vida A.C.

Un día el río amaneció tapizado de peces muertos; otro, comenzamos a morir todos..

Hace 40 años, el brillo de una nata de peces muertos en el cauce del río Santiago nos tomó por sorpresa a los habitantes de El Salto y Juanacatlán, Jalisco, en el Occidente de México. Pero la pesadilla apenas comenzaba. No sabíamos lo que venía. Lo que vino fue la pérdida de la comida que obteníamos del río; la pudrición de todas las tierras de cultivo de los alrededores; la necesidad de comer frutas y legumbres regados por heces fecales, agroquímicos y metales pesados, que una zona industrial pujante arroja a 16 comunidades de por lo menos tres municipios: El Salto, Juanacatlán y Tonalá. Ahí viven unas 160 mil personas. Y la zona afectada que se refiere, apenas es un pequeño tramo de los 500 kilómetros que recorre el torrente envenenado, en su camino hacia el Océano Pacífico.

Hasta hace 20 años, la mayoría de los habitantes de la región vivíamos del cultivo. Hemos perdido esa posibilidad. Cada segundo el río Santiago recibe 10,500 litros de aguas fecales e industriales sin tratamiento, de la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG). Eso es apenas el principio. La falta de control sobre los procesos industriales ha convertido a nuestro territorio en un cementerio de escorias de las fundidoras, de residuos biológicos y en basureros clandestinos.

¡ESTAMOS HASTA LA MADRE!

Por: 
Agrupación Un Salto de Vida

de Ata-wallpa Gallo, el Viernes, 06 de mayo de 2011 a las 1:27 “Corre el rio Santiago, los antiguos lo llamaban Rio grande o Tololotán, muy allá cuando los nahuas, los cocas, los tecuexes, los toltecas, los zapotecas, los purepechas, y más, caminaban por sus márgenes, dicen los estudiosos que lo nombraban con gran respeto Chiclahuapan, palabra que significa potencia de nueve ríos, ahh pos’ aquí  en nuestro pueblo centenario, en un lugar que llamamos Chacota, allá por la barranca camina el rio, antes se oía lejos, rugía, llevaba agua, poco antes de llegar  al milenario Tololotlán, de donde recibía su nombre se asilenciaba, se hacía un remanse, se aquietaba. En ese lugar para pasar a las tierras de tololo, había una puerta de las que llamamos de falsete. Cerca de la puerta estaba una casita la habitaba un hombre llamado Porfirio, le decían el huitlacoche. Este buen hombre hacia violines para los músicos de los alrededores, unos violines roncones, les nombraban de górgoro. Platican que en las noches serenas se oían hasta el otro lado del rio, les cuerdas las hacían con tripas de zorrillo o tacuache,  ¿cómo ven? historias de cosas muertas, como el rio que ya no suena….llora.  (Fragmento de E. Encizo).

ESTAMOS HASTA LA MADRE....

¿Qué es lo que estamos entendiendo como violencia? Cada día la lidiamos, la sufrimos, la enfrentamos, de tantas formas y fondos. Sin embargo, solo nos permiten hacer evidente la violencia  por  balas, por muertes  inesperadas que están  acosando nuestra vida diaria.

México: Muerte y resistencia social en el Río Santiago

Por: 
Jorge Regalado

Se dice que entre los años 1525 y 1530, cuando el conquistador español Nuño de Guzmán llegó por estor rumbos, no le resulto fácil encontrar la manera de franquear la “endiablada y áspera” Barranca y cruzar el Río Santiago, entonces llamado Río Grande, por las muchas piedras que éste tenía (Marín Tamayo, 1992). Con seguridad la fuerza y vastedad del río no permitían el avance de las tropas invasoras que además tuvieron la respuesta de los guerreros de los pueblos purépechas, cocas, cazcanes o tochos, nahuas, wirraritari, tecuales, guachichiles, zacatecos, tepecanos y tecuexes, entre otros, que resistieron y combatieron al ejército invasor por varias décadas en esta región. Más de 500 años después, cruzar el Río Santiago sigue siendo peligroso. Ya no por la fuerza y profundidad de su caudal sino porque sus aguas contienen tal cantidad de sustancias tóxicas que resultan letales para quienes toquen, respiren o absorban un poco de ellas, así como para el entorno natural de los pueblos y comunidades del Río Santiago en el estado de Jalisco, México. Por tales razones actualmente se le considera como un río muerto en el cual hace más de 30 años es imposible toda vida.

Los ríos como cualquier otro recurso natural colectivo no siempre tienen una “muerte natural”. Su muerte se tipifica como ecocidio y los factores de su muerte son producto de la explotación sin límite que el modo de acumulación de capital realiza sobre la naturaleza así como el nulo respeto que se tiene sobre la misma.

México : los afectados ambientales exigen justicia

V ANAA ChichicuautlaV ANAA Chichicuautla"Aquí, las enfermedades graves se han vuelto comunes (...) Algunos mueren muy jóvenes (...) Cáncer, insuficiencia renal, enfermedades respiratorias, abortos, malformaciones genéticas, dermatitis, conjuntivitis... Desde hace muchos años respiramos, comemos y absorbemos por la piel las diferentes sustancias tóxicas cuyas dosis son desconocidas, pero los efectos que tienen en nuestra salud dicen mucho de su importancia. Reconocemos los diferentes olores: si el viento sopla del norte, son los olores del basurero; el viento del sur tiene olor de huevo podrido, es el río; cuando el viento viene del oeste, trae el humo de las fábricas o del incinerador. Pero nos acostumbramos y todo lo sentimos como normal. Lo grave es que los humos y polvos del corredor industrial, no son sólo olores apestosos pero inofensivos. Son mortales"[Para saber más : www.aldeah.org/es/mexico-salto-vida].

El pueblo de El Salto está situado en la zona industrial del área conurbada de Guadalajara, Jalisco. 219 industrias de todo tipo -petroquímicas, metalmecánicas, manufactureras, electrónicas, agroalimentarias, de construcción- concentradas en un pequeño perímetro llamado pomposamente el "Silicon Valley de México" avientan sus aguas usadas al río Santiago, ahora muerto, recubierto de una espesa espuma blanca que se forma al pie de una cascada de agua fétida. Además de los desechos industriales, el río recupera también la mayor parte de las aguas negras no tratadas de la segunda ciudad más grande de ese país.