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Carta Abierta al Presidente Evo Morales sobre el peligro del fracking en Bolivia

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Señor Evo Morales Ayma
Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia

DETENGA EL FRACKING EN BOLIVIA: UN GOBIERNO QUE SE DICE DEL PUEBLO
NO PUEDE COMPROMETERSE CON UN CRIMEN CONTRA LA NATURALEZA,
CONTRA SUS HABITANTES Y TERRITORIOS Y CONTRA EL AGUA, FUENTE DE VIDA

Hace algunas semanas su gobierno ha anunciado con sorprendente entusiasmo la existencia de reservas no convencionales de gas reportadas por la empresa Beicip Franlab, la que ha estado realizando estudios en las cuencas del territorio boliviano en busca de hidrocarburos no convencionales. Su gobierno ha planteado que la cantidad de reservas que existen son una “gran oportunidad para el estado boliviano” para potenciar los volúmenes de exportación si se desarrollara esta industria del fracking y ha firmado contratos con la Canadiense CanCambria Energy Corp que -calculando más de 100 trillones de pies cúbicos- se haría cargo de desarrollar estudios para iniciar esta peligrosa industria en Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz.

Estos anuncios nos han motivado una profunda preocupación puesto que el fracking es una tecnología altamente destructiva de territorios con un tremendo impacto nocivo en la salud del agua y de las comunidades y, advertimos, no hay tecnología moderna que pueda prevenir o reparar el gran daño. La industria del fracking consume territorio y agua a gran escala, contamina los acuíferos al introducir químicos tóxicos -muchos de ellos perjudiciales para la salud humana y de los ecosistemas-, a altas presiones para quebrar las rocas y liberar el gas atrapado en las profundidades. Más de una década de utilización de esta tecnología en E.E.U.U. y Canadá ha demostrado cuan dañino puede ser este proceso de extracción de combustibles fósiles no convencionales pues, como han confirmado innumerables estudios y testimonios de comunidades afectadas, la construcción de una red de miles de pozos tiene un efecto devastador en las regiones y territorios. Por ello es que los pueblos que están sufriendo sus consecuencias en los países que lo impusieron, resisten fuertemente y denuncian su avance.

El fracking, además, produce emisiones por fugas de metano y este no es un problema menor. Los expertos afirman que durante la vida de un pozo casi el 4% de su producción se emite a la atmósfera, incluyendo pérdidas y fugas en el pozo mismo, durante el almacenamiento y el suministro a los consumidores. Las fugas de pozos de gas no convencionales pueden sumar hasta el 12% de la producción. Como usted sabe, el metano es un gas de efecto invernadero por lo menos 86 veces más poderoso que dióxido de carbono, por lo que optar por potenciar el fracking implica, además, no comprometerse con la lucha contra el cambio climático.

Nos preocupa enormemente que estos planes y sus nocivos efectos no sean informados transparentemente a la población y observamos la falta sistemática del cumplimiento estricto de la Consulta Previa e Informada del Convenio 169 de la OIT para los proyectos extractivos y de infraestructura que están desarrollándose en Bolivia, con un impacto innegable en la vida de los pueblos y territorios indígenas.

Nuestros hermanos y hermanas en Argentina, en EEUU, Canadá y otros países, donde se ha impuesto el fracking, han sufrido daños en su salud y el desplazamiento de comunidades a causa de sus devastadores impactos ambientales y sociales. Por ello es que nos oponemos a que esa tecnología del horror se imponga ahora en tierras bolivianas. Le recordamos, que varios países en el mundo han prohibido el fracking para preservar la calidad de sus acuíferos y los derechos de su población.

Bolivia ha sido una inspiración para los movimientos sociales del mundo no solo desafiando a las grandes transnacionales del agua en los años 2000, sino también impulsando la Declaración en las NNUU sobre el Derecho Humano al Agua en 2010 y los Derechos de la Madre Tierra en el mismo Foro en 2011. En el pasado, autoridades de su gobierno además se han pronunciado afirmando que Bolivia no entraría en el fracking. Imaginábamos que era parte de la mínima coherencia que podía tenerse al hablar bajo la bandera del Derecho Humano al Agua y de los Derechos de la Madre Tierra.

Proseguir en este camino que han anunciado sus autoridades de energía, contraviene los principios de cuidado del agua como fuente de vida, del agua como derecho humano y del respeto de los mas elementales derechos humanos de las comunidades que viven en esos territorios.

Pedimos al gobierno boliviano detener estas iniciativas que señalan un camino de destrucción y adicción insostenible a los combustibles fósiles e incrementan un círculo vicioso de generación de ingresos a partir de una actividad insostenible que pone en riesgo el futuro como sociedad y el futuro de las bases biofísicas de la vida y la Naturaleza. Un gobierno que se dice del pueblo no puede comprometerse con un crimen contra la naturaleza, contra los pueblos y los territorios indígenas, contra la ciudadanía y contra el derecho humano al agua.

Para adherirse a la carta abierta contra el fracking en Bolivia les pedimos hacerlo desde este enlace donde estan los primeros firmantes de este llamado:

https://goo.gl/forms/vOQKJNcvuyTECGbf2

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