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¿Cambiar de maestro pero no de escuela? Operación Correa en 8 lecciones

Fecha de publicación: 
Lunes, 1 Junio, 2015
Por: 
Collectif Aldeah

Crédit : http://www.lemandarin-magazine.com/la_chine_en_equateur_derriere_la_fraterniteCrédit : http://www.lemandarin-magazine.com/la_chine_en_equateur_derriere_la_fraternite¿Cambiar de maestro pero no de escuela? Operación Correa en 8 lecciones

En los cines de Francia se proyecta actualmente, la película « Operación Correa » de Pierre Carles que tiene como objetivo desenmascarar la lógica mercantil de los medios de prensa que lleva a los periodistas a ignorar el milagro ecuatoriano y a su principal protagonista Rafael Correa, presidente del Ecuador desde hace casi 9 años. Desde Podemos (España) a Syriza (Grecia), pasando por Jean-Luc Mélenchon en Francia, el sueño ecuatoriano seduce a la izquierda radical europea, y la “Operación” de Pierre Carles pretende dar un nuevo impulso a este entusiasmo. Pero después de estos 9 años ¿qué se puede decir de la política de Rafael Correa? No es fácil discernir entre el silencio de los grandes medios de prensa y la propaganda de los heraldos de la « revolución ciudadana » 

Aunque es imposible elaborar un balance completo, la gestión de Correa tiene algunas características que nos llaman la atención. Como militantes franceses y latinoamericanos, sobretodo ecuatorianos, comprometidos con la lucha contra el extractivismo, el autoritarismo y el capitalismo (no, no somos agentes de la CIA) estamos sumamente preocupados sobre el hecho que la « revolución ciudadana » sirva de fuente de inspiración a dirigentes y militantes en búsqueda de « alternativas » que no parecen corresponder a las realidades locales, o, que prefieren ignorarlas con el riesgo de, paradójicamente, aprobar políticas, discursos y actitudes contra los cuales se lucha también aquí en Europa. Es necesario hacer algunas precisiones.

 (1) ¿Es Rafael Correa anticapitalista?

El presidente mismo responde : « Básicamente estamos haciendo mejor  las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa »[1].  

2) ¿Qué tipo de democracia representa el Ecuador de Rafael Correa?

Rafael Correa y su movimiento político, Alianza País, iniciaron un proceso de modificación de la Constitución (promulgada durante su primer mandato), modificación que le permitiría gobernar dos mandatos sucesivos[2], en clara contradicción por lo afirmado hace poco por él : «  Es un gran daño que una persona sea tan indispensable, que haya que cambiar la Constitución para afectar las reglas del juego” [3]. Esta misma reforma constitucional da a las FFAA el derecho de participar en operaciones de seguridad pública (artículo  158), restringe las posibilidades de los ciudadanos para defenderse contra actos de abuso por parte del Estado (artículo 88) y transforma la « comunicación gubernamental » en un servicio público que implica un derecho de difusión (en nombre de ese servicio) y un control acentuado sobre los medios de prensa públicos y privados (artículo 384)[4].

Igualmente, el decreto presidencial n°16 [5] « enmarca » tan bien la actividad de las asociaciones que, apenas unos meses después de su introducción, ha permitido cerrar la Fundación Pachamama acusándola de haber ejercido una actividad política que amenaza la seguridad del estado[6]. Cabe recordar que según este decreto, solo están autorizados a tener actividad política los partidos oficialmente inscritos, bajo pena de disolución o de persecución penal! ¿De qué libertad se puede hablar hoy en día en Ecuador si criticar la acción del gobierno puede conducir a prisión a los representantes de una asociación? ¿Qué quieren decir con « actividad política »? Se trata de aquí de un conjunto de reformas antidemocráticas y éstas no son producto del azar.

Durante los mandatos de Rafael Correa, se lanzaron los proyectos de explotación de los recursos naturales sin ninguna consultación a las comunidades indígenas[7], violando así la convención 169 del OIT (ratificada por el Ecuador) y la Constitución, instaurando un clima de miedo y de represión en los opositores : personas arrestadas sin prueba, asesinatos inexplicados, represiones violentas, humillaciones cotidianas. En la Cordillera del Cóndor (en Amazonia), tres de nuestros compañeros han desparecido recientemente: en 2009, Bosco Wisum fue asesinado por la policía durante una manifestación en protesta contra la nueva ley sobre el agua (que favorece la privatización) ; en 2013, Freddy Taish es baleado durante una operación de las FFAA; y por último, en 2014, el cuerpo sin vida de José Tendetza, notorio opositor al megaproyecto minero chino Mirador, fue encontrado en un afluente del Río Zamora. Javier Ramirez, uno de los líderes que se oponen a la explotación de cobre en Intag, fue encarcelado durante 11 meses sin comprobar los hechos por los cuales se le acusa, mientras que el opositor Carlos Zorrilla, de origen cubano pero que reside en Ecuador desde 1978, fue acusado públicamente por el presidente Rafael Correa, durante la transmisión del programa televisivo semanal, de ser « un extranjero que impide el desarrollo del país » ![8]

Finalmente, en lo que respecta el aborto, juzgue Ud mismo: en 2013, mientras que un pequeño grupo de diputadas de Alianza País (partido de Rafael Correa) proponen la despenalización del aborto en caso de violación, Rafael Correa, católico ferviente, amenaza con renunciar, y denuncia la “traición” de las diputadas, jurando no acepar esta decisión del parlamento si fuera votada[9]. Su secretario jurídico, Alexis Mera, un hombre político que en Francia situaríamos a la extrema derecha, llamará "mal culeadas" a las feministas pro aborto[10] ! Se prende el ambiente.

(3) La « revolución ciudadana » de Rafael Correa ¿tiene el apoyo de los movimientos populares, indígenas y campesinos?

La grieta que divide a Íntag

¿Por qué una población que resistió veinte años a la minería se está fraccionando? 

A la una de la mañana sonó el teléfono de Ileana Torres: “Mija, soy Javier, estoy detenido, algún día he de regresar”. La llamada de su esposo, el dirigente comunitario Javier Ramírez, se cortó. Era la madrugada del 11 de abril del 2014. Ramírez había sido apresado por cargos de rebelión y sabotaje. La Empresa Nacional de Minería del Ecuador (Enami) acusó a Ramírez y a un grupo de campesinos de lanzar piedras al parabrisas de una camioneta en la que unos ingenieros ingresaban al área de concesión del proyecto minero Llurimagua. Son cerca de cinco mil hectáreas para la exploración y extracción de cobre en la zona Íntag, en Imbabura, una pequeña provincia del norte de la sierra ecuatoriana. Han pasado siete meses y Ramírez no ha regresado a su casa.

Un camino que atraviesa ríos y fincas abrazadas por árboles conduce a Junín, una de las setenta y seis comunidades de Íntag. Esta población se ha opuesto a la minería durante veinte años. Logró que dos multinacionales, la japonesa Bishi Metals, en los noventas, y  la canadiense Ascendant Copper, en la década del 2000, tuvieran que retirarse de la zona. Sin embargo hoy, Íntag está dividido. Las fachadas de algunas casas reflejan la discrepancia que ahora existe en el pueblo: unas tienen posters que promocionan los beneficios de la minería y otras expresan su rechazo.

Petroleras sin escrúpulos en el corazón de la resistencia amazónica

- “Ayer el colonialismo justificaba todas sus barbaridades en nombre de la civilización. Hoy las petroleras lo hacen en nombre del Progreso y el Desarrollo”. Servindi, 6 de setiembre, 2014.- Compartimos un artículo del antrópologo Simone Garra en el que describe el contexto de provocación inescrupulosa que realiza a la población indígena la empresa francesa Maurel et Prom en el corazón de la resistencia amazónica. La empresa que posee la concesión del lote 116 de hidrocarburos en sustitución de la empresa Hocol, de Colombia, insiste en abrir paso a su actividad a pesar de la mayoritaria oposición indígena que aún no supera las huellas que dejó el conflicto de Bagua.Con antecedentes nefastos y empleando métodos divisionistas y moralmente vedados, la empresa Maurel et Prom, actúa en alianza con la canadiense Pacific Rubiales, en un contexto de tensión y conflicto en el que no parecen existir las autoridades peruanas, hecho que favorece a la empresa.¿Hasta dónde quieren llegar el Estado peruano y las empresas petroleras? ¿Seguirán haciéndose paso fomentando los conflictos internos hasta que la región se vuelva el teatro de una espiral de violencia? ¿Qué precio deberán pagar estos hombres y estas mujeres para que se respete su voluntad de preservar sus vidas y sus tierras de la devastación ambiental?”Tales son algunas de las interrogantes que se formula Simone Garra luego de detallar el espinoso escenario. A continuación el artículo de Simone Garra

Servindi : http://servindi.org/actualidad/112742

En la presentación del artículo, Servindi.org comenta: "Con antecedentes nefastos y empleando métodos divisionistas y moralmente vedados, la empresa Maurel et Prom, actúa en alianza con la canadiense Pacific Rubiales, en un contexto de tensión y conflicto en el que no parecen existir las autoridades peruanas, hecho que favorece a la empresa".
Personalmente, no me parece que en la región de Condorcanqui haya una ausencia de las autoridades peruanas, ni pienso que una presencia mayor de las autoridades peruanas representaría un obstáculo a la expansión de la empresa. Las autoridades peruanas tienen una fuerte presencia en Condorcanqui desde la década de 1950, cuando el Estado peruano empezó a militarizar la frontera con Ecuador debido a las tensiones entre los dos países acerca de los límites territoriales recíprocos. Con el objetivo de "civilizar" a la población indígena y pacificar a estos grupos tradicionalmente guerreros, el Estado peruano promovió su escolarización a través de los misioneros jesuitas y los linguistas protestantes del Instituto Linguistico del Verano. Se trata de un proceso que transformó la vida y la organización social de los Awajún, sentando las bases para su dependencia económica y política.

Actualmente, la autoridad peruana se reproduce en la educación impuesta por la escuela, que desprecia la cultura local, promueve ideas machistas y nacionalistas y enseña a los jóvenes a "superarse profesionalmente", estimulando la competitividad entre ellos. Esta misma educación es impartida violentemente a los awajún que son enrolados en el servicio militar.

Tales valores rigen también la administración política de la región, tanto a nivel distrital como provincial. Como en todo el resto del país, aquí también la autoridad peruana es sinónimo de clientelismo y corrupción, lo que favorece ciertamente los intereses de las empresas petroleras.

Finalmente la autoridad peruana es presente con sus fuerzas militares y policiales, listas para intervenir en caso de disturbios, tal como ocurrió el 5 de junio de 2009. Recordamos que la minera Afrodita, instalada en la Cordillera del Cóndor, opera dentro de una zona militar, asegurándose de esta manera las infraestructuras necesarias y la protección de la población local hóstil al proyecto.

Desde mi punto de vista, en Perú, como en todo el mundo, no es la ausencia de autoridades lo que favorece la explotación del hombre y la naturaleza. Por el contrario,  la autoridad del Estado defiende los intereses de los capitalistas, asegurando las condiciones sociales y materiales para su existencia.

Simone Garra
¿Hasta dónde llegarán Maurel et Prom y Pacific Rubiales? Petroleras sin escrúpulos en el corazón de la resistencia amazónica"

Nada parece frenar el insaciable hambre de dinero de las empresas petroleras, responsables en todo el mundo de guerras, corrupción, regímenes totalitarios y desastres ambientales. Hace seis años, en el norte de la Amazonia, los pueblos awajún y wampis empuñaban sus lanzas y se declaraban en pie de guerra: era el inicio de dos períodos de movilizaciones nacionales (2008 y 2009) en la Amazonia peruana contra la invasión del capitalismo internacional y la depredación de los recursos en las tierras indígenas.

“La selva no se vende, la selva se defiende” fue la respuesta de miles de mujeres y hombres que  lucharon en contra de un paquete de leyes cuyo objetivo claro y explícito era eliminar cualquier obstáculo para las grandes inversiones en la región amazónica. El cinco de junio 2009, balas contra lanzas, quizás la represión del Estado no esperaba encontrar una respuesta tan aguerrida: policías desarmados por los manifestantes mueren con sus mismas balas, solidarios en la ciudad de Bagua se levantan y queman los edificios públicos, todo el país tiembla por la ola de rabia que desde la Amazonia llega a los Andes y las costas oceánicas.

Decenas de arrestos; persecución de organizaciones indígenas e instituciones cercanas, torturas en las prisiones. Tres de los manifestantes transcurren más de cinco años en la cárcel. Un proceso se abre el 14 de mayo 2014 contra 53 manifestantes, la justicia pide condenas ejemplares que van desde los 22 años de cárcel a la cadena perpetua. Aterrorizar, reprimir, castigar para imponer el orden de las transnacionales: que nadie se atreva a contestar su dominio absoluto.

Un año después del trágico baguazo, una empresa francesa viene a instalarse en Condorcanqui, en  el corazón de los pueblos awajún y wampis, como si nada hubiera ocurrido. Como si ignorara que estos pueblos, desde sus primeros comunicados, vienen rechazando la presencia de las petroleras en su territorio. Como si ellos no tuvieran suficientes problemas con otras empresas como la minera Afrodita – Dorato Perú, instalada en la Cordillera del Cóndor. Como si los awajún y wampis no hubieran ya reclamado desde 2007 la anulación de la concesión del lote 116 a la colombiana Hocol que la obtuvo en 2006 sin algún proceso de consulta previa (1).

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Estado de emergencia en Francia, bienvenidos en democradura !

Fecha de publicación: 
Lunes, 30 Noviembre, 2015
Por: 
Collectifs

LA GUERRA ES LA PAZ

LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD

LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

(eslóganes del partido único en 1984 de George Orwell)

 La COP 21 empezó hoy. Hace varios meses que se viene preparando una gran marcha internacional y popular en Paris, cuidad donde tiene lugar  dicho evento. Esa marcha no tendrá lugar, como muchas otras iniciativas ciudadanas previstas en esta ocasión y sobre todo, aquéllas que podían hacer vacilar las relaciones de fuerzas. Solos, los grandes de ese mundo, encerrados en su bunker y bien protegidos por el ejército y la policía [1], disertarán, en el lecho de muerte del planeta, sobre la naturaleza y los costos de los paliativos que quieren administrarle. Difícilmente hubiéramos podido imaginar un escenario más cínico que colocaría tan indiscutiblemente a los actores autorizados – es decir a los representantes de los Estados y las empresas- en posición de dictar SUS “soluciones”.

El Estado francés ha instrumentalizado el contexto trágico de los atentados del 13 de noviembre. Francia notificó al Consejo de Europa que  iba a derogar a la convención europea de los derechos humanos [2]. En los últimos días, fueron declarados por lo menos 24 arrestos domiciliarios, no en contra de los terroristas que actúan por el Daesh, sino en contra de los militantes de los movimientos sociales  que los medios  de prensa y el poder califican de “ultra izquierdistas”, “Zadistas”, “ecologistas radicales” o anarquistas [3]. El estado de emergencia, cuya prolongación fue votada por la casi-totalidad de los diputados (izquierdistas y ecologistas incluidos...), permite a las fuerzas del orden registrar los domicilios sin pasar por una autoridad judicial [4], romper las puertas, violar la intimidad, agredir y traumatizar a las personas (hasta los niños), que no tienen nada que ver con los atentados de Paris (horticultores, ocupantes de edificios abandonados, miembros de la Coalición Clima 21, etc.) [5].